En muchas ocasiones de la vida sentimos la necesidad de cambiar algo que no es como deseamos. Algo que pensamos que debería ser diferente a lo que es y esa forma de vivir, nos genera mucho sufrimiento.

En el presente, lo que es, es.

Otra cosa es que de alguna forma no estemos conforme con ello y queramos cambiarlo.

Pues bien para querer modificar algo,  lo primero es aceptarlo tal y como es.

Cuando no deseas ver lo que te pasa, observarte concienzudamente puede ayudarte. Mirar hacia adentro es, dejar de tener en cuenta la opinión de los demás y lo que piensan y empezar a quererte y valorar lo que estas viviendo como una parte de tu aprendizaje.

Hay ejemplos  muy significativos de esto,  comparto algunos de ellos:

Aceptación de la propia vida y del cuerpo:

 

Vivir con el deseo de cambiar algo que no aceptas de ti simplemente te hará mas dura la tarea. Y esto se puede explicaren lo mental, corporal y emocional.

Si en lo mental, tus pensamientos te llevan a predecir lo negativo, a estar enganchado continuamente en lo malo que te pasa y lo desgraciada que es tu vida. Para poder transformar esos pensamientos es necesario que hagas consciente el hecho de que tu mente de forma casi automática te lleva a lo negativo. Cuando lo observes y aceptes sin juzgarte y querer ser otro que no eres, piensa: ¿Para que te sirve pensar en negativo? ¿Puede ser quizá una reacción para evadirte del disfrute y conectar con las buenas sensaciones? ¿Te sientes una víctima en tu propia vida?

Prueba a observar tus pensamientos cerrando los ojos y al abrirlos observa lo que te rodea, ¿hay algo que te haga sentir bien? Conecta con la sensación de placer y disfrute a través de las pequeñas cosas de la vida y cuando tu mente te lleve a los pensamientos recurrentes, respira y déjalos pasar.

¿Cuales son las emociones que prevalecen en tu día a día? Alegría, tristeza, rabia, miedo, todas ellas viene a darte un mensaje de tu momento presente. Si las rechazas te estarás perdiendo la ocasión de respetarte y amarte aún con lo que te esté pasando. Para poder aceptar una emoción y no quedarse pegada a ella, lo importante es darte permiso a sentirla. por ejemplo si sientes tristeza y ganas de llorar y tu reacción es rechazarlo, estarás acumulando tristeza en tu alma y en tu corazón.

Y puede que un día de tanto rechazar la tristeza en tu vida, se haga presente nuevamente y entonces no te quedará más remedio que llorar todo aquello que no pudiste. Es por eso que cuando en tu vida aparezca una emoción, no le des la espalda, ábrete a sentir, vivirla y comprender que solo así es la forma de que pase.

Lo rechazado en la vida, emerge una y otra vez para que puedas comprenderlo y aceptarlo.

Tu cuerpo es la casa donde habita tu alma. Si tu actitud es rechazarlo tal y como es, estas rechazando una parte de ti, que contiene tu esencia, que te permite moverte y vivir las experiencias en tu vida. Piensa bien si esto te beneficia. Un planteamiento interesante para poder amar el propio cuerpo es agradecer cada día por tenerlo. El ejemplo nos lo dan personas que han perdido una parte de él y los vemos dando ejemplo y disfrutando con lo que es. Personas sin piernas que corren en maratones, sin brazos que practican natación, invidente que tienen el don de la música. Y tú que lo tienes todo ¿A que esperas para amar tu cuerpo?

No permitas que lo cánones para tu felicidad vengan de fuera, la publicidad y los medios de comunicación pueden ser un impedimento real para la aceptación y la felicidad.

Obsérvate en tu relación con los demás:

La pareja, los hijos, los padres, hermanos, los amigos. Intentas cambiar a alguna de estas personas o situaciones?

La clave nuevamente es obsérvate.

¿Qué es lo que realmente quieres cambiar, la actitud de los otros?

Permite que los otros sean como son sin querer cambiar nada. Conócelos, valora como son. Quizás lo que no te permite ser feliz es querer que los demás sean como tu quieres que sean, pero atento. Eso es una fantasía, un deseo y no una realidad.

Cada quien es como es y sólo puede cambiar una conducta o algo de si, si realmente lo desea. No porque tu lo desees. Entonces mi consejo es que vuelvas nuevamente a ti y revises tu actitud, tus pensamientos y sentimientos hacia lo que los otros te muestran.

Que tu pareja o tu hijo sea como tu quieres que sean, puede convertirse en tu reto en la vida pero cuidado. Esto puede traerte dolor y sufrimiento..

Suelta todo lo de los demás que no puedes cambiar. Acepta que la vida te pone delante lo que necesitas para tu crecimiento y evolución espiritual y sin querer cambiar nada, primero conócete, valoráte y disfruta de ti.

Una vez que hayas comprendido el aprendizaje de tu momento presente podrás emprender lo cambios que necesites.

Aceptar no es resignarse. Aceptar es amar el momento presente tal y como es y con este mensaje que ha venido a darte.

Permítete ser y comprenderte sin juzgarte y acepta para que puedas seguir adelante y avanzar.

“Si comienzas a entender lo que eres sin intentar cambiarlo, lo que eres se somete a una transformación”

Jiddu Krishnamurti

 

 

 

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