Cuando hablamos de emociones parece que todo el mundo conoce la función que tienen algunas de ellas en nuestras vidas, sin embargo hay en el abanico de emociones primarias, algunas que son más aceptadas o mejor recibidas que otras.

Hoy hablaremos sobre alegría y tristeza y cómo ambas cumplen en la vida funciones distintas, que resultan complementarias, para poder transitar por el presente observando y comprendiendo lo que nos sucede.

En esta época que vivimos donde la incertidumbre es lo que se repite en el día a día, conocer para que nos sirven las emociones es un paso más en el crecimiento y autoconocimiento personal.

Comparto contigo algunas de las funciones de alegría y tristeza en la vida:

Función adaptativa

Ambas emociones cumplen una función adaptativa, esto significa que nos permiten adaptarnos al entorno y las situaciones que vivimos.

La alegría es una emoción cuya función es la afiliación, para que podamos sentirnos cercanos a otras personas incrementando la capacidad de disfrutar de diferentes aspectos de la vida.

La alegría también genera actitudes positivas hacia uno mismo, hacia los demás lo que favorece la aparición del altruismo, la empatía y las sensaciones placenteras y de trascendencia.

Pero que pasa con la tristeza? En el caso de la emoción tristeza aunque resulta más difícil de comprender su función readaptativa es la de reintegración.

La tristeza nos permite la reducción del ritmo de actividad general en el organismo, de forma que podamos valorar otros aspectos de la vida, que antes de esta respuesta emocional no se les prestaba atención.

También favorece la cohesión con otras personas, de manera especial con quienes se encuentran en la misma situación y favorece la ayuda entre estas. Sirve para apaciguar emociones de agresión y violentas.

En su función adpatativa alegría y tristeza coinciden en que fomentan la aparición de empatía y comportamientos altruistas.

Función social de las emociones

Todas las emociones tienen una función social, pero digamos que alegría y tristeza permiten el acercamiento de las demás personas, en la primera por una conexión con el disfrute, la celebración y las ganas de vivir y en la segunda por la empatía que genera el ver triste a una persona querida.

Sentirnos tristes nos hace conectar también con la escucha profunda, por lo que las relaciones se muestran más reales y cercanas.

Como vemos una función importantísima de las emociones es la comunicación, la forma en qué expresamos cómo nos sentimos y la escucha que obtenemos de las personas que nos rodean.

Manifestación emocional de alegría y tristeza

Aprender a diferenciar cómo se manifiestan las emociones es fundamental para mejorar en la relación con nosotros mismos y con otras personas.

Cómo se descubre o se manifiesta un estado emocional? Podría parece sencillo diferenciarlos verdad?

La alegría se manifiesta a través de la risa o la sonrisa, sin embargo hay personas a las que les cuesta mucho sonreir y mostrarse alegres. Porque han aprendido a mostrar distancia a través de la seriedad y no se permiten reir o sonreir alegremente.

En cuanto a tristeza, su manifestación más conocida es el llanto o un estado de lentitud corporal que indica poca energía. En esta emoción también hay personas a quienes les cuesta conectar con el dolor y poder mostrarse como se encuentran.

Sin embargo la aparición de las expresiones emocionales acompaña la sensación de cada una de las emociones, es importante respirar y darnos cuenta que dejar fluir es también poder dejar que cada emoción se manifieste tal y como la sentimos para dejar que se pose y pase.

Para qué es importante aprender a gestionar nuestras emociones?

La gestión emocional favorece la relación con uno mismo, cuando sabemos a que responde la aparición de una emoción vamos perdiendo el miedo y ganando seguridad en el sentido de comprender que ninguna emoción es estática.

Que todo lo que sentimos tiene su función y que nos sirve para algo, puede ser por ejemplo comprender mejor algo que nos está pasando, conectar de forma positiva con algo que necesitamos, relacionarnos con otras personas, cuidarnos o simplemente escuchar y ayudarnos.

Lo que muchas personas desconocen es que aunque seamos adultos o mayores, es posible aprender gestión emocional y esto es reconocer cómo se manifiestan las emociones en cada uno y para que nos sirven, hoy hemos hablado brevemente de alegría y tristeza y hemos descubierto con pequeñas pinceladas como ambas coinciden en su función adaptativa y social.

Lo más importante de todo ello es como ambas se complementan y se equilibran porque como decía Kalhil Gibran «Cuando te sientas feliz mira al fondo de tu corazón y verás que lo mismo que te da dolor, te está dando alegría. Cuando te sientas triste, mira otra vez dentro de tu corazón y verás que en verdad estás llorando por aquello que te había dado placer».

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