La decepción es en la vida de las personas un evento doloroso. Pero qué es realmente la decepción?. Se trata de poner en el otro/otra las expectativas de rasgos que me gustan y en los que coincido con esa persona. Entonces como humanos configuramos una idea de lo que significa ese ser, habitualmente nos hacemos esa configuración con aspectos de su personalidad que nos resultan atractivos y dejamos a un lado todos los demás rasgos de la personalidad que no reconocemos en él o ella.

Por ejemplo si tengo un amiga generosa y admiro mucho eso de su personalidad, el día que yo le pida algo y me diga que no, es posible que sufra una decepción. Y no se trata de que mi amiga ha dejado de ser generosa, si no simplemente que yo, desde mi idealización he puesto en esa persona tantas expectativas que no acepto que pueda ser de otra manera.

Entonces aparece el dolor y la tristeza por la decepción.

Cómo podemos transitar por una decepción y crecer como personas y seres conscientes?

En primer lugar es necesario tener claro que no somos una sola cosa, no somos siempre buenas personas, ni tampoco malas. Hay en cada uno luces y sombras que significan que puedo transitar por diversos estados emocionales, el amor, la alegría, la ilusión, la rabia, la tristeza, la sinceridad, la mentira y saber que no somos solo uno de ellos, que nos compone un abanico de emociones y sentimientos.

Entonces es bueno comprender que cuando iniciamos relaciones, lo que nos mueve es la ilusión y aquello que en realidad me gusta y me atrae del otro y no somos capaces de ver nada más por que el deseo, la alegría por el encuentro y el amor nos obnubilan.

Esto lo que ocasiona es que veamos sólo una parte de esa persona, la que nos interesa, dejando de lado esa «pluridimensión» que compone una personalidad. Si yo idealizo al otro, es posible que en algún momento llegue el momento de la decepción. En cambio si comprendo que esa persona es humana, entenderé a esa amiga que puede ser generosa y un día me pueda decir que no, que no puede o no quiere. El cambio está en comprender que somos humanos, entonces puedo ser a veces bueno, a veces malo, a veces generoso, a veces egoísta, escapar de la identificación con una sola parte de nosotros mismos y también de los demás.

La decepción es responsabilidad de quien espera, no de quien te decepciona porque es quien espera que pone las expectativas en el otro ser. El proceso en las relaciones humanas es ilusión, desilusión y reconstrucción, las relaciones humana pasan por este proceso.

Ahora bien hay ciertas trampas cuando en una relación aparece la decepción:

HUIR:

«Cuando a mi me decepciona alguien hay algo en mi que huye de esa persona», la mayoría de las personas cuando sufren una decepción, huyen, salen corriendo de esa relación. Pues bien, si esa es la alternativa elegida se pierde la oportunidad de conocer esa otra dimensión de ese ser que me resulta desconocida, entramos en el juicio y cuando esto es así, las relaciones se alejan del amor.

Cuando el otro me muestra una faceta desconocida para mi y yo huyo, me niego la oportunidad de conocer a esa persona como verdaderamente es. Y hablamos de situaciones que puedan ser maenjables por nosotros mismos, excluyendo en todo caso aspectos violentos y abusivos de la otra persona.

ELIMINAR:

No solo huyo de ti, si no que también te elimino. Es cuando desde el juicio pensamos, tu no puedes ser mi amigo, porque no eres una persona sincera. Desde este punto es difícil avanzar en las relaciones, porque si cada vez que una persona me muestre lo que no me gusta lo elimino, dejo de comprender que puede haber diversidad de formas de pensar y de sentir.

Si mi intención es eliminar a alguien de mi vida, vale más que me de cuenta de que es una decisión desde mi y no responsabilice al otro o la otra.

JUZGAR:

«Mira lo que me hizo, esa persona es mal agradecida», cuando entramos en el bucle de convertirnos en jueces del comportamiento de los otros tenemos que darnos cuenta nos movemos en pensamientos rígidos, cargados de emociones negativas.

El otro es otro, tiene otra manera de ser y de pensar. Si de verdad nos interesa una relación evitemos entrar el el juicio, en señalar al otro como el malo y posicionarnos como víctimas de la situación, eso también es manipulación.

Hagamos consciente que las relaciones humanas para crecer y evolucionar requieren mucho trabajo de comunicación y el juicio las dificulta. No puede ser que para estar bien con esa persona, el o ella tienen que hacer las cosas como a mi me sirvan, eso no es una relación de crecimiento.

NO PONGAS LA ILUSIÓN DE TU VIDA EN OTROS:

Hay personas que viven pensando que su mayor ilusión es que alguien cercano cambie, que sea como esa persona lo imagina, hay otras que piensan que su vida cambiará cuando alguien se vaya y muchas piensan que serán felices cuando alguien llegue.

Es importante ser conscientes y dejar de poner las propias ilusión en la presencia o ausencia de otras personas, esto es un error que sólo sirve para escapar de mirarnos dentro, de aprender a estar bien con nosotras mismas y dejar de poner expectativas en relaciones con otras personas.

Nunca nadie te va a completar si no estas bien contigo mism@, y esto es imprescindible saberlo en la vida en consciencia. No dejes la responsabilidad de tu vida y tu felicidad en manos de nadie, ese es tu jardín y tu jardín no puede depender del vecino.

NORMALICEMOS HABLAR LAS COSAS:

Si Huyo, elimino y juzgo no voy a tener la capacidad de hablar las cosas. Y es necesario aprender a hablar las cosas, ser frontales, aprender a expresar lo que nos pasa, lo que nos duele, comprender que el otro es otro y no puede saber lo que nos pasa y tampoco nosotros acerca de el o ella.

Muchas personas se refugian en el silencio, en el enfado, en el adiós. Sin embargo si esa persona forma parte de tu vida es un ejercicio de comunicación y consciencia poder acercarte y decir: «Oye, me gustaría que hablemos acerca de esto que me está pasando o que nos está pasando». Poder descubrir que la relaciones evolucionan, cambian, se transforman es una oportunidad para ti. Aprovechala!

Y recuerda: Toda decepción es del tamaño de tus expectativas, aprende a vivir el día a día y las relaciones sin mucha expectativa y podrás ser capaz de comprender mejor tu vida y tus relaciones

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