¿Es posible perdonar?

¿Y perdonar y olvidar?

Seguro que en algún momento de tu vida te ha pasado algún acontecimiento en los que, en la relación con el otro, te hayas sentido humillado, abandonado, traicionado, ignorado, agredido y en ese momento ha empezado  a suceder dentro de ti, la rabia y el rencor por lo que has sentido.

Cuando te sientes herido o dañado, la rabia como emoción acude a ti para protegerte, como si fuese una alarma que te está diciendo que esa situación ha tocado tus límites personales y que estés alerta para no volver a repetirlo o a contactar con una situación similar.

A partir de lo vivido, tu mente y tu cuerpo reaccionarán recordando lo vivido. Es probable que la mayoría de tus pensamientos giren en torno a el tema que te generó rabia, por ejemplo. si te has sentido traicionada por tu pareja y a partir de ese acontecimiento ha habido una ruptura, o no la ha habido pero tu no puedes acercarte a esa persona.

Para poder continuar viviendo y estar en paz, necesitarás realizar un proceso para sanar la herida. que transcurrirá en estas fases:

SHOCK EMOCIONAL:

Se inicia en el momento en que te das cuenta lo que ha pasado, es el desencadenante de un evento traumático y en el se produce un cúmulo de emociones que te abruman y pueden ser difíciles de gestionar.

Por ejemplo, en el caso de un abandono emocional, el chico o chica con la que estabas saliendo desaparece sin decir nada (Actualmente pasa con frecuencia debido a los contactos que se establecen por la aplicaciones para encontrar pareja). La persona que se siente abandonada inicia un proceso en el que se pregunta ¿Qué fue lo que pasó? ¿Qué hizo mal o que no hizo para que esto pasara? ¿Cómo no pudo darse cuenta que algo así iba a pasar?

Es un momento en el que la rabia, la tristeza, la indignación aparecen y la mente sólo busca explicaciones. Es como si la propia vida fuese una película y estuviésemos continuamente retrodeciendola para ver dónde estuvo el error.

No hay un tiempo preciso para la fase de shock emocional, puede durar desde que la persona se entera de lo sucedido hasta que tiene la capacidad de pasar a la siguiente fase.

CATARSIS:

Es esta etapa la persona tiene la necesidad de contar lo sucedido de forma repetitiva, puede ser a las personas más allegadas. O si la herída es muy profunda a todas las personas que conoce.

En esta fase sólo podrás contar lo que te ha herido, lo negativo del otro, lo que nunca te gustó. En la fase de catarsis es necesario drenar toda la rabia por lo que es un buen momento para llorar por lo que sientes.

Una buena técnica para sacar la rabia es tumbarse en el suelo con cojines a los lados de los brazos y golpear los cojines con fuerza, como si fueses un niño o niña y dejando salir todo lo que tu cuerpo está sintiendo.

Otro recurso es rodearte de personas que puedan escuchar lo que está pasando. Y si estás del otro lado y tienes un familiar o amigo pasando por esta fase el mejor regalo que puedes hacerle es escucharle con atención. No hace falta dar consejos. La escucha y contar muchas veces lo vivido le permitirá un día pasar a la siguiente fase.

Se cuidadoso y amoroso contigo en esta etapa, sal y da largos paseos, mímate y mima tu cuerpo, aliméntate bien, puedes darte también baños o masajes, todo lo que pueda resultar placentero para ti te ayudará a sentirte mejor. Recuerda que la única persona con la que estarás toda la vida es contigo por lo que es necesario que te ames y te cuides lo máximo que puedas.

En esta etapa es muy recomendable acudir a terapia para no quedarse enganchado a la rabia, al rencor y como parte del cuidado hacia ti mismo.. Es con un acompañamiento terapéutico que podrás elaborar el duelo por lo vivido.

DECISIÓN:

Esta fase se inicia cuando ya has contado muchas veces lo que has vivido, cuando has expresado tus emociones con fuerza,  has podido llorar, drenar la rabia, sentirte triste y dañado. Pero así como cuando pasa la tormenta, necesitas seguir adelante en tu vida y tienes ganas de dar el paso y dejar atrás el dolor y el sufrimiento.

No hay un tiempo determinado para esto, es por eso que hay muchas personas que no pudiendo soportar el dolor deciden saltar los pasos del proceso y fabricar en su mente un perdón ficticio que lo que ocasionará es que probablemente vuelva a encontrarse con situaciones similares en su vida.

El camino del perdón auténtico, es como una carretera que al traspasar sus obstáculos te permite aprender por donde no quieres volver a transitar.

La decisión consiste en empezar a pasar página y seguir adelante, es en esta fase en la que se puede hablar con el otro de lo ocurrido y poder decir de forma sentida “perdono lo que pasó, te perdono”. Si no es posible hablarlo, porque esa persona no está o no quieres hacerlo personalmente puedes escribirle una carta explicándole lo que has sentido, como ha sido el proceso y finalmente que perdonas lo ocurrido.

El perdón es un acto de humildad, no de soberbia. Cuando llegas a perdonar de corazón aceptas el aprendizaje.

Todo eso que te pasó te permitió llegar a donde estás y aprender que para poder vivir hay que perdonar, el rencor va oscureciendo el alma y no daña a quien lo diriges sino a ti mismo. El otro seguirá con su vida y puede que tu lo veas o no, pero si te quedas en la rabia eso te ocasionará mucho dolor y puede que hasta te afecte la salud.

PASAR PÁGINA Y SEGUIR ADELANTE:

Para seguir adelante y encontrar tu paz es importante que reconozcas tu proceso en lo vivido.

¿Que has aprendido? ¿Cómo ha cambiado tu vida después de que has perdonado?

Es probable que esa humillación que recibiste te haya permitido aprender a defenderte en situaciones similares.

O que ese engaño te haya permitido aprender a confiar sólo en las personas auténticas que tienes a tu alrededor.

Cuando perdonas tu vida se llena de amor nuevamente, puedes disfrutar sin pensar, decidir con quien quieres estar y el tiempo que vas a dedicar a tus relaciones

¿Es por ello que es posible perdonar y olvidar?

Perdonar si, olvidar no puedes. Todo ese proceso que has vivido te ha constado un esfuerzo y olvidarlo sería minusvalorar lo que has trabajado en ti. Significaría que volvieses a encontrarte en situaciones similares, repitiendo las mismas actitudes. Con los años será un recuerdo lejano o casi inexistente en tu mente, pero no en tu cuerpo.

El cuerpo no olvida y es por eso que cuando estamos frente a situaciones similares a las que una vez nos hicieron daño,  nos sentimos ansiosos, nerviosos, tristes, comenzamos a sudar. Eso es porque el cuerpo tiene memoria y en el queda la impronta de todo lo vivido, aunque nos haya sucedido en la niñez, nuestro cuerpo reacciona.

La mente olvida con los años, pero en nuestro cuerpo queda la huella de la herida. es como cuando nos caemos de la bicicleta y no hacemos una herida. un día esa herida sanará pero la marca quedará grabada en cicatriz.

Y por último te regalo una frase para que reconozcas tu valía para seguir adelante, sólo te dará paz perdonar de corazón y es por ello que puedes utilizar estas palabras-

ACEPTO EL APRENDIZAJE DE………(Aquí escribes lo que pasó)

RECONOZCO TODO EL PROCESO VIVIDO…… (Escribe como te has sentido es todo este tiempo)

PERDONO DE CORAZÓN:::: (Puedes mencionar los acontecimientos o la persona….)

AGRADEZCO SEGUIR ADELANTE Y PARA ELLO—- (Escribe tu compromiso contigo)….

Escribelo en tu libreta o en un folio y guárdalo en tus tesoros,

El Perdón es el máximo regalo para vivir en paz.

 

 

 

 

 

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