mi templo

Uyyy!! Hoy me duele el estómago, cuando he sentido el dolor lo he relacionado con la comida de hoy ¿será que no hice bien la digestión?… no! hoy la comida ha sido ligera…. ayyyy otra vez…ahí está la sensación, es una opresión… ohhh mi estómago está vivo, se mueve, reacciona, está tan vivo como yo y de algo me avisa…

Y…  ¿cómo puedo saber que me dice? ¿Cómo puedo saber de qué me avisa mi dolor de cuello? Y la espalda,  las rodillas, los pies, mi cabeza, ¿Qué me dicen cuando siento dolor?

Mi cuerpo es mi templo, ese lugar sagrado donde todo es perfecto, donde sólo habita aquello que necesito para vivir,  corazón, pulmones, intestinos, riñones, hígado…. y sobre todo es aquello que contiene mi ser, la verdadera persona que soy. Entonces ¿cómo cuido mi templo?

Si cierro los ojos y respiro, lo visito, le doy oxigeno, el que necesito para vivir y también, si mi estómago se mueve sé que hay una emoción rondando, que hay algo de lo externo que me causa incomodidad y como yo no he querido verlo, ya se encarga mi cuerpo de hacerlo consciente para mí…. Ayyyyy ya lo sé… esta tarde presento un proyecto para un grupo de personas y ahí están mis miedos, lo que pasa es que mi cuerpo ya me avisa y yo, puedo respirar y sacarlos fuera en cada espiración…

Y tú ¿alguna vez durante el día escuchas lo que te dice el cuerpo? Por experiencia sé, que si afinas  tu propia escucha puede que seas testigo de que todo lo que sentimos en nuestro cuerpo está relacionado con las emociones básicas:  miedo, tristeza, rabia, enfado, alegria, amor,todas ella se sitúan en alguna parte de nuestro cuerpo…

Y LE PREGUNTÓ EL DISCÍPULO AL MAESTRO: ¿CÓMO HAGO PARA SACAR EL DOLOR DE MI TEMPLO? Y  EL MAESTRO  LE CONTESTÓ: RECONOCE CON AMOR LO QUE TE DICE ESE DOLOR Y EL MISMO TEMPLO TE DARÁ LA SOLUCIÓN.

Dalia Rosas Rosas

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