Estoy sentada haciendo un gran trabajo emocional en la sala y en una clase con mi maestro, Juanjo Albert, le escucho esta frase: “Tenemos la edad del tiempo en el que hemos vivido en el presente”. Y pienso en el tiempo y en mi edad….Hace pocos años que he aprendido a vivir en el presente y sigo aprendiendo….Me siento joven y no es broma, aún en muchas ocasiones la mente me lleva al pasado y en menos al futuro y vuelvo a hacer el ejercicio de respirar y ser testigo de mi vida en el presente.

Escucho con frecuencia personas que me dicen, “no se cómo haces tantas cosas, ni en que tiempo” y yo siento que el tiempo cada vez me preocupa menos, cuando hago algo que me gusta, que deseo, el tiempo que necesito fluye con sutileza….

Y así es la vida y el tiempo, cuando algo fluye el tiempo pasa que ni nos enteramos…. y qué nos pasa cuando sentimos dolor? parece que el tiempo es más lento, queremos que pase, dejar de llorar, dejar de sentir eso amargo que nos entristece o nos da rabia. Y ahí es donde está el tiempo del alma. Atravesar situaciones dolorosas no implica el mismo tiempo en las personas, y el aprendizaje de cada un@ está en ir reconociendo sus tiempos….

Es lo que se llama TEMPO, que es justamente el tiempo que cada alma necesita para sanar, para que esa herida emocional que tanto duele, vaya cicatrizando, sin forzar. Las heridas del alma, son como las del cuerpo, necesitan cuidados, calma, espacios de soledad…

Si eres de las personas que quieres que el tiempo vuele….cuidado! Una pregunta interesante para nosotras mimas es ¿Qué estoy tratando de evitar con las prisas?.

No olvides que la felicidad no es la meta sino el camino… Busca lo bello en lo que el presente te regala. Pregunta a tu alma, ¿Que puedo aprender de esta situación?  y tu conciencia cada vez estará más en ti y menos en los deseos de otros.

TU EDAD ES EL TIEMPO QUE HAS VIVIDO EN EL PRESENTE

¿CUÁNTOS AÑOS TIENES TÚ?

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