Cocuyo 3

Erase una vez una cocuyo que vivía viajando por todo el mundo. Una tarde de mucho viento, decidió refugiarse en una cueva que encontró bajo tierra. Apenas entró en aquella oscuridad su reflejo iluminó toda la estancia, pudo ver otros seres vivos que se arrastraban en la tierra y que quedaron muy sorprendidos con tanta luz.

Algunos, unos poquitos, se alegraron de su presencia, y otros tantos, muchos más, se enfadaron de que hubiese venido el insecto a iluminar tanto la estancia. El cocuyo se presento y dijo: Hola a todos me llamo ESENCIA y vosotros quienes sois, ¿hablais el mismo idioma que yo?

Algunos gusanos sonrieron, parecían contentos de que alguien diferente hubiese entrado por allí, pero ninguno se atrevía a hablarle ya que el gusano padre no estaba en la cueva… La  cocuyita ante aquella acogida fría y distante, decidió sentarse en una esquina y estaba tan cansada que se quedó dormida.

Al despertar, sintió que no podía moverse,  cuando abrió los ojos se dio cuenta de que todas sus patitas estaban atadas a unos palos y que delatnte sólo podía ver la cara de un gusano anciano que le dijo: ¿Quien eres y que has venido a hacer aquí?

Ella le respondió soy ESENCIA y he llegado aqui para refugiarme del viento,  viajo por todo el mundo y  e ilumino espacios oscuros, desconocidos, no temáis, si no queréis que este aquí me iré, pero ¡soltadme!, tengo una misión que cumplir y no puedo detenerme.

El gusano padre contestó: no puedes irte, el viento continúa afuera y se te vas ahora, morirás. Entonces ESENCIA dijo: No, yo no moriré, mientras se ilumine algún alma, siempre estaré viva.

Todos quedaron sorprendidos y extrañados de aquel insecto que no tenía miedo, a decir verdad, la gran mayoría que habitaba en la cueva no daba crédito….un ser vivo con luz propia y sin miedo.

Convocaron a un consejo urgente entre los habitantes de aquel lugar ya que un grupo de varios gusanos quería sacrificarle, otros optaban por no hablarle ni contestarle a sus preguntas y algunos se acercaba a ella para hablarle  y escuchar sus historias. Los de este último grupo estaban trazando un plan, dejarla escapar, en el fondo, lo que les gustaría era volar con ella, pero les faltaban alas.

En el consejo salieron a hablar:

Envidia:¡ Matadle, nunca ninguno de nosotros conseguirá tanta luz y no podemos dejar que ilumine tanto la cueva!.

Orgullo: Por mi que se muera no puedo soportar que alguien más luminoso que yo viva en el mismo lugar.

Soberbia: Pobre animalillo, si lo matamos nadie se dará cuenta, total, no existe para nadie más que para nosotros.

Mientras tanto, cerca de ESENCIA, una pequeña oruga empezaba a sentir cambios y dijo: ¡Ohhhh ago me pasa, me estoy transformando y siento….siento alas… puedo volar…yujuuuu!.. El resto de insectos quedó alucinado, pensaban que ESENCIA lograba milagros y en lo que llegaron los miembros del consejo decididos a matarle, todo se interpusieron y algunos le soltaron las patitas atadas.

El gusano padre dijo: ¿QUE OS PASA? ¿Vais a defender a una extraña? y una de las orugas presentes dijo: SI, ¡queremos aprender a volar, queremos salir de la oscuridad y no tener miedo!. Los miebros del Consejo: Envidia, orgullo y soberbia no daban crédito a lo que veían en el fondo, algo dentro de ellos se iluminaba con tanta luz.

ESENCIA pudo despedirse de quienes le cuidaron y escucharon durante esos días y volo hacia otros destinos. En aquella cueva, después de su paso nada fue igual, no todos sentían miedo, algunos sólo tenían ganas de volar y descubrir cosas nuevas.

NUNCA LA OSCURIDAD VENCIÓ A LA LUZ, Y EN CADA ZONA QUE SE ILUMINE DENTRO DE NOSOTROS HAY LA OPORTUNIDAD DE ESCUCHAR LA ESENCIA, DE QUIENES SOMOS EN REALIDAD, DE LO QUE QUEREMOS, DE LO QUE NECESITAMOS Y DE LO QUE NO NOS SIRVE PARA VIVIR.

Dalia Rosas Rosas.

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