En consulta una y otra vez frecuencia algo que se repite, mujeres tristes, enfadadas, deprimidas, rabiosas y desconectadas de las propias necesidades.

En muchas de sus historias se repite, la búsqueda de una pareja que les complete, la búsqueda del reconocimiento de los padres o madres, de los hijos e hijas, de los jefes y un largo etc…

El reconocimiento externo por parte de la palabra, de los gestos, de las acciones de otros, situación que muchas veces no llega y si llega no existe la capacidad de la aceptarlo.

¿Qué nos pasas a las mujeres?

Aprendimos en un sistema en el que seriamos más valiosas cuantas más atenciones dieramos a nuestro alrededor, vivr para afuera agradando a otros desde niñas, siento complacientes y dedicadas a cubrir las necesidades de los demás.

En una sociedad en la cual, gracias a todos los derechos adquiridos por las mujeres, la sumisión y renuncia a los propios deseos no son necesarios, ¿Por qué a las mujeres nos cuesta tanto cuidarnos?

No reconocemos nuestra valía:

Algo que revisar es la propia imagen que tenemos de nosotras mismas, si continuamente esa imagen viene dada por lo que nos dicen los otros seremos unas personas frágiles y dejaremos a merced de opiniones ajenas la propia autoestima.

En la edad adulta es responsabilidad propia aprender a observarnos de forma compasiva y amorosa. Esto implica desde lo más sencillo que es mirarnos al espejo, hasta darse cuenta de los aspectos valiosos de la personalidad y también las carencias.

Por ejemplo a menudo me encuentro con mujeres de todas las edades que viven en una continua lucha por obtener méritos y una vez conseguidos, no les dan valor, ni se dan las gracias por haberlo conseguido.

Es fundamental celebrar los propios logros por pequeños que se puedan considerar, es un gran paso para forjar una autoestima saludable.

Escucharse:

Una de las razones por las que no tenemos ni idea de cómo cuidarnos es que hay una desconexión de la escucha interna: Qué quieres? Te gusta esta situación? Te agrada la compañía que tienes ahora? Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?

La necesidad de responder rápidamente a las demandas de otros, es posible que nos aleje de lo que realmente deseamos. Cuántas veces te has encontrado en la situación de complacer a otros aunque no desees hacerlo?

Y no hablo de momentos esporádicos si no de la frecuencia en la que en vez de elegir por tí, eliges por los gustos de otros. Hay cientos de ejemplos sencillos, elegir restaurante, elegir menú, elegir el sitio donde vas a pasear, elegir la decoración de tu propia habitación…

Antes de decidir, siempre escúchate.

Aprender a decir que no:

Cuántas veces dices si, cuando quieres decir no?

Se trata de averiguar en que punto están los propios límites, si siempre dices que si a todo, es posible que estes renunciando a poner tus propios límites.

Mal camino para la propia estima.

Empezar a decir no es un ejercicio relacionado con el punto anterior, la escucha interna. Algo muy práctico que siempre recomiendo es no contestar a una pregunta a la primera. Por ejemplo si alguien te pregunta: Quieres ir conmigo a ver muerte en las calles? y por responder de prisa no te das cuenta que no te gustan las películas de sangre, te sentirás mal contigo misma por haber dicho que si.

Piensa que vale más que te respetes a ti misma que complacer a otros a costa de tu incomodidad y concédete tiempo para conectarte y sabes si quieres algo o no.

Tomar decisiones y elegir:

Para poder hacerse cargo de una misma es imprescindible comenzar a decidir. Si te gusta algo de comer, comételo y si te quieres poner algo, póntelo.

Deja de esperar que otros decidan por ti, que adivinen tus gustos, que conquisten tu persona. Conquístate tú, hazte el amor tú, descubre tu cuerpo y qué es lo que te gusta de él.

Aprende a enfocarte en lo positivo, en tu propio valor, en qué eres buena?

No esperes a que nadie quiera estar contigo y pasa ratos a solas contigo descubriendo lo que te gusta, disfrutando de buena música o de tu hobbie preferido.

Hay que aprender a dejar atrás esa necesidad de agradar y aprender a cuidar la propia salud y la propia estima. Es una de las claves para alejar relaciones dependientes y tóxicas.

Cuanto más puedas apoyarte en ti y en tus propios pies, dejaras de buscar apoyarte en otros.

Adelante, tu puedes!!

Y si no, recuerda que puedes recurrir a terapia para trabajarlo.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Share This