Te quejas con frecuencia?

Sería interesante implementar un quejómetro y poder darnos cuenta de la frecuencia en la que la utilizamos para expresar que no estamos bien, ni contentos, ni satisfechos en nuestra vida.

La queja tiene un efecto catártico, significa la expresión de algo que no nos complace, que no nutre, ni llena nuestra vida.

Vivimos en la sociedad del bienestar, esto quiere decir que nuestras necesidades básicas pueden estar cubiertas, alimentación, la vivienda y la vestimenta pueden estar satisfechas y sin embargo hay necesidades, varios peldaños hacia arriba que quieres satisfacer y no sabes cómo.

Son muchos aspectos de la vida los que nos señalan que algo no completa nuestra vida, puede estar referido a las propias emociones (Tristeza, rabia, miedo, alegría, repulsión) o a elementos externos como el trabajo, la familia, la economía, la pareja, amistades, etc…

Pueden ser infinitas las razones para quejarse como también lo pueden ser las razones para dar gracias.

Sólo hay que darse cuenta de dos cosas:

1-. Para qué te sirve la queja?

2-. De qué lado puedes/quieres estar

Hablemos acerca de esto.

Para qué te sirve la queja?

Usualmente quien se comunica a través de la queja, en el fondo tiene un deseo de que le presten atención y también la dificultad de expresar su deseo de forma clara.

Lo primero sería poder darse cuenta de qué sentimientos o necesidades encubre una queja. Por ejemplo si no estás conforme con tu trabajo, las relaciones, el día a día,  tus propias rutinas. lo que estás sintiendo. etc…

Una queja muy habitual en las relaciones es que el otro o la otra no nos presta la atención que queremos o sentimos que necesitamos. Y para expresarlo lo hacemos desde el reclamo, por ejemplo «Es que tú no me llamas, es que tú no me invitas, es que no me mandas mensajes, no me ayudas, no me cuidas, etc».

Intentamos que a través de una llamada de atención, el otro responda a nuestra necesidad y la satisfaga. Y eso es difícil, muy difícil, si en verdad no tenemos reconocida la verdadera necesidad.

En el fondo el demandar del otro o la otra implica no mirar en primer lugar si eso que reclamamos nos lo damos a nosotros mismos, por ejemplo si el reclamo es por atención ¿Cómo te atiendes a ti mismo? o un reclamo de ayuda o reparto de tareas ¿Cómo puedes poner límites en aquello que te satura?..

Por otro lado una queja constante lo que ocasiona es que las demás personas se alejen. El quejoso quiere encontrar la atención y sin embargo se encontrará con el rechazo.

Abrir nuestra consciencia requiere observarse en las luces y en las sombras. Me atrevería da decir que aunque la queja esté en la sombra aporta muchas luces.

Observa a que se refiere tu queja y sin juicios date cuenta si de forma continuada se refiere a otras personas, a ti mismo, a las circunstancias, al pasado, al presente, al futuro. Eso puede darte muchas pistas sobre lo que de verdad necesitasen el aquí y ahora.

Por ejemplo quejas continuas de circunstancias, (vivienda, trabajo) te pueden aportar datos de lo que no te gusta, no quieres y puede servir de impulso para aprender a transformarlo en lo que deseas y es satisfactorio para tí (un trabajo más acorde a tu formación, un lugar donde te sientas más libre y feliz).

Trasformar la queja en algo beneficioso, como un semáforo que se pone en rojo cuando hay algo que no va bien.

De qué lado quieres estar (Queja vs Decisiones, Acciones, Agradecimiento)

Como ya te he explicado antes, la queja genera un estado de insatisfacción.

Aunque pensemos y estemos convencidos que esa sensación de falta, de carencia que expresamos está referida a acontecimientos externos o a otras personas, en realidad te está dando señales de que algo en ti o para ti no es armonioso.

No des la responsabilidad a otros de tu propio bienestar. Hay una frase muy bonita que dice «la única persona con la que vas a estar toda la vida es contigo mismo, así que cuida esa relación» Esto es así.

La queja se relaciona directamente con la autoestima por lo que cuando más te quejes, mas dañada saldrá tu estima. Puedes sentir de forma momentánea un alivio, ya que expulsas lo que te molesta pero eso retorna en forma de estados emocionales como rabia, enfado, desprecio, etc…

Te propongo que le des un nombre a tu queja, que reconozcas qué necesitas y que puedas emprender las acciones para buscar eso que te hará más feliz, que te permita aceptar lo que no puedes cambiar (la actitud y el comportamiento de los otros) y movilizarte hacia lo que sí puedes (Tu propia actitud, reconocer lo que necesitas e ir hacia ello).

En ocasiones para salir de estados de queja contínua en necesario la ayuda psicoterapéutica.

Otra estrategia para poder dar una visión más positiva a nuestra vida es poder transformar la queja en agradecimiento y que esto te permita ampliar la visión de lo que necesitas.

Por ejemplo si la queja es contínuamente por lo que no hace la pareja, poder agradecer la existencia de esa persona y aceptar que esa persona es como es y en función de eso comunicar de forma directa lo que queremos de él o ella.

En el fondo el cambio puede llegar cuando somo capaces de expresarnos sin herir, dañar o destruirnos a nosotros mismos o a los demás.

Y también en el darnos cuenta que hay aspectos de la vida y de nuestro entorno que podamos cambiar y mejorar y otros que no, y de estos últimos para liberarse de la queja es conveniente que aprendas a soltar. No ocupar tu tiempo y tu energía en lo que no puedes cambiar.

Recuerda, la queja te aleja de ti mismo y de los demás. Atrévete a crear estrategias distintas para el cambio en tu vida.

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